5/2/14

Gente con mucho encanto

En la última entrada os contaba que me daban ganas de inaugurar la sección tardes de lluvia , pero es que después de la visita que hice el jueves al centro de María Nadal,  me estoy replantenado cambiar el título de la sección rincones con encanto por el de gente con encanto.
Y si os preguntáis, ¿quién es María Nadal? Pues aquí estoy yo para contaros su historia, la historia de una chica a la que conocí hace tan sólo tres días y que me hizo vivir una de las tardes más agradables que he pasado en  mucho tiempo, y que buena falta me hacía para levantar el ánimo por cierto.
Todo empezó cuando recibí una invitación a su centro para conocerlo, en la que se presentaba como un centro en el que  belleza y bienestar se aunaban a una estética de estilo retro, estilo que ya habréis visto asomar la cabeza en algún que otro post últimamente.
¡Menudo reto! Madre mía, y ¿qué se yo de centros de belleza? ¿y cómo planteo en el blog una entrada sobre este tema si no tengo ni idea? No problem, me presenté allí el jueves un poquito antes de la hora a la que habíamos quedado con mi cámara y tras un primer vistazo al escaparate y seguidamente al cruzar la puerta, la historia dio un giro de ciento ochenta grados.


Vamos, que los que me conozcan bien y los que poco a poco vayáis entendiendo mis gustos, os podéis imaginar mi recacción; "ésto promete", pensé.
Pues si una primera toma de contacto prometía, ahora imaginad mi cara al entrar, cuando nada más atravesar el umbral me encuentro cara a cara con una tremenda fotografía de una maravillosa señora  en un salón de belleza, flanqueada por preciosos muebles antiguos recuperados, aroma a lavanda y madera a raudales entre otras cosas.


En un primer momento creí que era Elizabeth Taylor, "no, es Gloria Vanderbilt", me dijo María, "encontré esta fotografía  que le hicieron en Nueva York y la guardé porque me impactó tanto, que pensé que si algún día abro mi propio centro, me acompañaría siempre".
Y lo cierto es que resulta impresionante verla  ocupando una pared entera ( y qué buena compañía por cierto, porque la fotografía es preciosa).
A partir de ahí, y mientras me tomaba un riquísimo té de rosas, no pude dejar de escuchar  la bonita historia de cómo esas grandes ilusiones puestas en un proyecto se materializaron en el centro de María Nadal  el pasado cuatro de diciembre.


Cada mueble, cada rincón del centro y cada detalle, reflejan el entusiasmo y las ganas de trabajar y sobre todo el ímpetu y la pasión de María por compartirlo con sus clientas.


Mientras escuchaba la fantástica historia de cómo comenzó de cero reciclando cada uno de los muebles que quedaron del local anterior, cómo se  lijó cada puerta, se pintó cada centímetro de madera, de cómo salió a la búsqueda de objetos con personalidad que  reflejasen su espíritu, llegamos a una habitación que me enamoró por completo.
Me quedé maravillada ante esos muebles vintage como la preciosa alacena de cocina utilizada para guardar los productos de los tratamientos, el espejo reciclado y un precioso aplique de pared de hace ya unas cuantas décadas y que fue rescatado de la calle.


Me parece un detalle precioso utilizar piezas antiguas de cristal para los tratamientos, verter el agua en jarras que fueron utilizadas por primera vez hace más de cincuenta años y que poseen una historia detrás, y ya no os digo nada si lo acompañamos de las ideas tan originales que ofrece el centro para sus clientas como personalizar los masajes no sólo con nuestra propia esencia sino con  nuestra propia música, así que ya sabéis, si queréis que todo sea perfecto, coged vuestro disco favorito y a disfrutarlo mientras recibís un estupendo masaje. El ritmo lo ponéis vosotros....¡y el color también!


Una de las cosas que me encantaron durante mi conversación con María fueron sus ganas de innovar, su curiosidad por profundizar no sólo en su especialidad sino en otros terrenos como la moda, ¡menudo sorpresón encontrar el libro de Scott Schumman! yo que soy una fan incondicional de The sartorialist.


Y ya no os digo, el precioso gesto de utilizar sus escaparates para ayudar a dar a conocer a personas que como ella creen en una idea y la defienden hasta convertir lo que comenzó como una pequeña ilusión, en un trabajo del que estar más que orgulloso.

Desde aquí se ayuda a los que con muchísimo esfuerzo partieron desde cero y nos contagian esa alegría con su trabajo y su ilusión, preciosa iniciativa.



Muchas gracias a María por crear otro rincón con encanto del que poder disfrutar y por invitarme a esa taza de té y compartir tu historia.
Para los que estéis interesados en su centro podéis seguirla en facebook.


Felíz martes





3 comentarios:

  1. Precioso post..me han encantado los muebles.Esa alacena de cocina me trae muchos recuerdos

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  2. !quiero esa mesa de cocina! bueno lo quiero todo. Te has quedado corta cuando me lo explicaste las cosas tan bonitas que habia.

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