30/4/14

Adiós Abril (...y sigue lloviendo)

Por fin termina el lluvioso mes de Abril, y aunque los días venideros no parece que vayan a ser muy soleados, no pierdo la esperanza de empezar a planear en breve nuestras salidas al campo, los paseos por el río y las tardes al sol.
Pero como a todo hay que sacarle su lado bueno, vamos a darle a nuestro querido mes de las lluvias una despedida como se merece, porque aunque a veces nos fastidie andar todo el día bajo el paraguas, nos deja también preciosas imágenes y momentos inolvidables.
Cuántos libros habremos devorado en compañía del  sonido de la gotas incesantes golpeando la ventana, qué agradables conversaciones habrán quedado para el recuerdo en esas cafeterías con nuestros añorados amigos mientras esperábamos a que saliera el sol, y ya no os digo nada de la lista de películas y canciones que habremos disfrutado bajo la manta del sofá a costa del mal tiempo.
Lo dicho, bye bye Abril, y hablando de canciones, gracias a mis queridos y añorados amigos, los de las largas conversaciones por sus canciones para los días de lluvia. Por muchas tardes de lluvia juntos.



Je suis Malade - Lara Fabian (por Nico sarmiento)

Singing in the rain- Gene Kelly (por Marta Dominguez)


¡Felíz miércoles!

25/4/14

Por fin es viernes ...y la fiesta mojitera

Hoy traigo una entrada muy especial por dos motivos, el primero, que me recuerda a los días tan buenos que pasamos en Semana Santa, y el segundo, que "inauguramos sección" en el blog, y que podréis encontrar en la barra lateral con el nombre de "Por fín es viernes", que al parecer se está constituyendo poco a poco como el día oficial en el que arreglamos el mundo con los amigos mientras cenamos.
Y cómo no, el primer "Por fín es viernes" de Cuentos bajo un paraguas no podía estar dedicado a otro tema que la fiesta mojitera que Violeta nos organizó las pasadas vacaciones.
Y si un mojito de los de toda la vida está riquísimo no os digo nada si le ponemos unas fresas bien rojitas, y como Violeta se las puso casi casi le sacamos a hombros por la puerta de la cocina.
El resto de la historia ya os la podéis imaginar, nos vimimos arriba el primer día y decimos repetir pero con acompañamiento, así que preparé unos cupcakes de frambuesa con chips de chocolate de los de acabar chuperreteando el papelillo de la madalena.
Como no tengo ni idea de hacer mojitos, tan sólo puedo compartir la receta de los cupcakes, pero os prometo que si algún día me salen tan buenos como los de Violeta lo pregonaré a los cuatro vientos, eso sí, el listón está muy pero que muy alto. De momento os dejo una que he encontrado trasteando páginas de cocina y que ha convencido bastante. Click aquí.
Espero que lo intentéis, os prometo que es muy fácil y están riquísimos. Yo de momento me despido recordando ese olor tan bueno a hierbabuena y azúcar de caña.
¡Felíz Viernes!







21/4/14

Pintxos, CamMe & Mojitos...


Después de cuatro días de fiesta y con las pilas súper cargadas a pesar de no haber salido de Pamplona, puedo decir que han sido una de las mejores vacaciones de mi vida.
Qué pinchos más buenos nos hemos comido, cuánto hemos reído, qué perra se ha cogido Adrián con que quiere hacerse un tatuaje después de ver el de la tía Violeta, y qué bien lo hemos pasado en casa con nuestros bailes, recordando viejas historias de la infancia, contándonos nuestra vida exprimiendo cada segundo y sacando miles de fotos con la aplicación CamMe, gracias a la cual somos un poco más conscientes de lo torpes que somos algunas, qué le vamos a hacer.
Y entre risas, revueltos de gulas con setas y bailes en el salón, no podían faltar los famosos mojitos de Violeta que los hace ricos ricos y con mucho mucho amor, es beberse uno y se le olvida a una hasta la subida de la luz. ¡Madre mía! cómo vamos a echar de menos esas sobremesas, una luchando con los pequeños demonios para que  duerman la siesta y la otra mortero en mano machacando azúcar y limas.
Menos mal que aunque sólo hayan pasado un par de horas desde que hemos vuelto a la rutina ya estamos planeando el siguiente encuentro.
En el siguiente post entramos en detalles con receta incluida.
Que tengáis un buen comienzo de semana y como dice mi amiga de instagram Anja more mojitos...have fun.


16/4/14

Felíz Pascua

Ya tenía yo ganas de que llegasen estos días para dedicarle un post y es que al final parece que disfrutamos más los mayores que los niños cuando se acercan festividades o cualquier fecha que implique decorar y dar rienda suelta a la creatividad.
Pero sobre todo porque estamos en vacaciones, hace buen tiempo y vamos a tener una visita de esas que tanto nos gustan, nos emocionan y acaban en foto de familia.
Así que os deseo a todos unas felices días de Semana Santa y os dejo unas cuantas imágenes para los que como yo, las paséis en casa y estéis ya con el "modo craft" activado.





Ya tenéis unas cuantas ideas para hacer con los niños, más abajo os dejo los enlaces para hacerlo paso a paso. Yo ya estoy deseando ver la cara de Adrián cuando vea al ratoncito en el plato a la hora de la cena, seguro que se troncha de la risa. (imágenes 1-2-3-4-5-6)

10/4/14

Flamingo style

Hace un par de días escuchando una canción de Fangoria empecé a pensar en las vacaciones, y de ahí a imaginarme una película me sobró tiempo, ya sabéis que es ponerme a imaginar y encima con música de fondo y no respondo de mis teleseries mentales.
Pues sí, ahí estaba yo, vestida con unos pantalones pitillo y un top de cerezas de fondo turquesa por encima del ombligo, sí, he dicho por encima del ombligo, es que en mis fantasías tengo cintura de avispa a pesar de haber tenido dos hijos en diecisiete meses.
Como iba diciendo, estaba yo toda mona, con mi modelito y mis cuñas de "pichiglás", que decían antes las señoras modernas, al borde de una piscina enorme bajo la sombra de unas kilométricas palmeras y con mi pamela y mis gafas de sol acabadas en punta....siiiiiiiiiii, Palm Springs, yeahhhhhhh!!!!
Y vuelta a la tierra, así me he quedado, sin cuñas, sin cerezas en la camiseta y sin palmeras, pero puestos a imaginar, qué geniales serían unas vacaciones llegando a uno de esos moteles con cartel de neón en un Cadillac rosa.
Ya me veo todos los días paseando por esas urbanizaciones, con mis bikinis hawaianos, mis short de cintura alta, mis vestidos de color pastel, porque claro, puestos a imaginar pues lo hago ya con un amplio vestuario, sin olvidar los complementos, con lo que me gustan a mí las gafas de sol, los sombreros y los labios rojos. 
Lo que iba a fardar  sacándome fotos bajo los neones al atardecer tomándome mis cóckteles y viendo a los flamencos de Miami Vice levantando la patita en la orilla del mar, "ataviada con blanca pamela", la María de las Mercedes de Coachella Valley me iban a llamar.
La verdad es que me encanta  pensar en la cantidad de historias que se habrán vivido bajo esos neones, la de cosas que habrán sucedido, y las que sucederán alrededor de aquellos que todavía siguen brillando a pesar del paso de los años.
Ya me veo a mitad de verano dando explicaciones a cerca de mi vendaje craneal, "Uy Noelia, ¿qué te ha pasado? ¿Por fín te has atrevido a correr el encierro? -No no, me cayó un coco en la cabeza paseando por Palm Springs-". ¿A caso se pude sufrir un traumatismo con más glamour? Ni viviendo tres vidas.
Me he metido tanto tanto en el papel que hasta he buscado la maleta que me llevaría a esas vacaciones, he hecho una reserva en el Pink Motel e incluso he visualizado los flotadores de la piscina, jajajaj, eso último ya es preocupante.
Yo quiero bañarme en esas piscinas con flotadores gigantes, con esa decoración tan decadente pero que ha creado estilo para siempre, y como dice Alaska y empezó esta historia, quiero flamencos rosas.

Y a pesar de que cada vez que miro y remiro las fotos y más consciente soy de ese punto hortera, más me apetece materializar esa telenovela mental en una realidad. Y es que si todos llevamos dentro una rubia oxigenada, esa rubia indudablemente vive en Palm Springs.

4/4/14

Nos vamos de picnic

Ayyyyy...qué primaveral estoy y qué manera de llover días atrás. Después del post de las caravanas hoy os traigo uno un poco más al alcance de todos, a ver si este fin de semana podemos ponerlo en práctica que parece que el agua nos va a dar una pequeña tregua.
¿A quién no le ha apetecido nunca organizar un picnic? Pero de los de verdad, con cesta de mimbre de las de toda la vida, mantel de cuadros rojo y blanco y unos buenos "emparedados", jajajajaja, que aunque no dejen de ser unos simples bocatas, apetecen más con ese nombre.
Pues para los que estéis animados aquí os dejo unas cuántas ideas y las cuatro reglas básicas del manual del picnic, bueno, en realidad me las acabo de inventar pero seguro que funcionan.
Y si es de las de toda la vida mejor, porque un picnic sin cesta es como un jardín sin flores o ¿no me digáis que no quedan preciosas tan arregladitas? Con sus caudros vichy, sus paños de algodón asomando, su botellita de vino y esos tarros herméticos llenos de postres buenísimos. 
 La idea de la caja de madera también me encanta, como siempre digo, práctico y sostenible a poder ser.
Otra de las cosas que no pueden faltar en nuestro picnic es  la manta, y lo dicho, si es de cuadros mejor, que se note que no somos unos domingueros aficionados, sino que hay estilo, domingueros pero con cátedra, porque todo el mundo sabe que cuando eres un maestro del picnic tienes tu propia manta de cuadros, y de las grandes. 

Qué importante es elegir con lupa dónde plantar nuestra manta para el almuerzo, y no sólo por la belleza del lugar en sí, sino por otros factores que al principio no hemos tenido en cuenta, ayyyyy.... ese vinito del almuerzo que puede ser traicionero ¿y si nos tenemos que echar una siesta de esas tan buenas de domingo por la tarde? pues habrá que buscar un lugar con un buen árbol o lo que es lo mismo, una buena sombra; ¿y si nos lo estamos pasando tan bien que acabamos preparando  una cena improvisada? pues habrá que buscar un sitio en el que poder ver la puesta de sol más impresionante del mundo mundial.

Qué bonito me ha parecido este pequeño picnic urbano con vistas al skyline, ya me estoy viendo yo con mi cesta paseando por las calles de una gran ciudad y montando mi almuerzo toda mona  improvisando una mesa en un bloque de cemento.
Así que ya sabéis, a partir de ahora pensadlo dos veces antes de pronunciar las palabras, "aquí mismo" que seguro que más de una vez habéis caído en ellas a la hora de plantar las posaderas en el suelo.
Y ésto me lo guardo yo para el final, que todo el mundo se acuerde que el picnic no es lo mismo que ir un domingo al campo con toda la artillería, el picnic de verdad es una manta con una cesta y poquito más. "Acordarse todo el mundo" (he dicho) de que no hay mesas, ni sillas y las distancias son cortas, pero cortas de verdad, así que solteros del mundo, espíritus libres y naranjas a medias, pensad bien con quien os vais de picnic, que puede haber gato encerrado, o silencios incómodos, jajajajaj....o no.
Y si no, ya sabéis, la compañía que nunca nunca falla es la de los amigos, seguro que ahí, silencios pocos.
fuente
¡Buen picnic y felíz fin de semana!